El currículo debe ser entendido como la articulación de los diferentes componentes de las prácticas educativas. La planificación debe ser conjunta y flexible en la que los propósitos, los temáticas y los tiempos no son rígidos. Éste debe ser una hipótesis de trabajo, como una guía en borrador que se somete a ajustes y modificaciones según las exigencias de su desarrollo y dependiendo de las dinámicas del trabajo escolar.
Propuestas para la enseñanza de la Lengua Castellana
- Tomar distancia crítica de los programas curriculares institucionalizados
- Insistir no tanto en contenidos como a problemas que atañen a maestros y estudiantes
- Tomar posición crítica con el prejuicio: no es verdad lo que el libro sostiene; para así acercarse al saber ya hecho.
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